POR FIN!
Después de dos meses de estar insistiendo ante Aguas Bogotá y la UAESP para que se hiciera la recolección del árbol talado, hoy, finalmente, se cumplió el cometido y nuestro polideportivo vuelve a estar en el estado en que debe permanecer. Es increible que la entidades distritales no gestionen de manera pronta la recolección de elementos que ellos mismos dejaron después de cumplir con parte de su labor.
Afortunadamente, un lider Quirogueño, el señor GUSTAVO ROSTEGUI, en sus ires y venires a la empresa de acueducto en Corferias, logró que el cometido se llevará a cabo.
Es de anotar la preocupación de los visitantes al polideportivo quienes dentro de los límites de sus posibilidades procuraron sacar del polideportivo bolsas llenas de residuos vegetales para tratar poco a poco de ir evacuando aquello que a la Empresa De Acueducto le quedaba grande.
Se debe decir y recordar que las entidades distritales con este pequeño pero significativo inconveniente ha dejado ver falencias dentro del servicio prestado. Entre ellas encontramos:
- No hay coordinación entre la Secreatria Distrital Del Medio Ambiente, El Jardín Botánico, La UAESP y la Empresa De Acueducto. Todos participan como en nuestro caso en la tala del árbol del caído, pero ninguno asume la responsabilidad de recoger aquello que talaron.
- Si los residuos vegetales se empacan en bolsas plásticas o lonas estos no son recogidos, bajo el pretexto de que tienen que ser empacado en costales.
-Si los residuos vegetales están dentro del polideportivo estos no son sacados por los trabajadores de la UAESP sino que estos deben ser sacados por los usuarios o algún alma caritativa fuera del escenario deportivo -que por cierto es un lugar abierto al público....y los trabajadores de la UAESP- que pueden sacar el césped podado por ellos, pero, que no pueden sacar los residuos vegetales producto de una tala hecha por ellos. Incongruencia total.
-Es nocivo lo que sucede entre entidades delegándole la resposabilidad al otro cuando la responsabilidad ya está definida o...acaso ¿a quién le pagamos el servicio de aseo?